Grandes banderas cubanas cuelgan de algunos edificios oficiales en La Habana, también algunas, aunque escasas, en viviendas particulares. Pero eso, y algunos carteles con un escueto “50” o proclamas revolucionarias son los únicos adornos que, en la capital, recuerdan que la isla está de cumpleaños redondo.
El día 1 de enero marcó en Cuba como en cualquier otro lugar del mundo, el inicio de un nuevo año; sin embargo, en la isla caribeña este día también tiene otro significado, es la fecha en la cual Fidel Castro declaró la victoria de una revolución que, 50 años después, muchos cubanos saludan con regocijo mientras otros sólo desean que acabe de una vez.
La revolución cubana provocó desde sus inicios los sentimientos más encontrados pero, más allá de ideologías, hay una cosa que sí sienten muchos cubanos en común: bolsillos casi vacíos. Apenas superados los principales daños causados por tres huracanes que a finales de 2008 provocaron pérdidas por casi 10 mil millones de dólares a una isla ya abatida económicamente, Cuba no está para muchas fiestas.
Dos caras, una isla
A medio siglo del triunfo, la revolución genera pasiones encontradas: sus seguidores destacan aciertos en salud, educación y deportes, mientras que los detractores la falta de libertad y el mal manejo de la economía.
Salud: Con un sistema gratuito, muestra indicadores del primer mundo, como una esperanza de vida de 78 años y una tasa de mortalidad infantil de 5.3 por mil.
Educación: El sistema educativo brinda cobertura de 100% y es obligatorio hasta noveno grado. Los graduados universitarios sobrepasan los 900 mil.
Derechos Humanos: Críticos de la revolución y la oposición le achacan la falta de libertades civiles y políticas, la intolerancia, la existencia de un partido único -el Comunista- y la existencia de unos 220 presos políticos.
Vivienda: Es uno de los problemas más sensibles. El déficit habitacional se calcula en más 500 mil casas. En 2005 el gobierno inició un millonario programa de construcción de 100 mil casas al año.
Alimentación: Los cubanos, con un salario promedio de 408 pesos (USD 17) reciben una canasta básica subsidiada pero insuficiente, que deben completar en tiendas que venden a altos precios.
Transporte: Crece a partir de millonarias inversiones que incluyeron la compra desde 2004 de más de 2,678 ómnibus nuevos a China, Rusia y Bielorrusia.
El presidente Raúl Castro encabezó los actos oficiales conmemorativos, en el antiguo ayuntamiento de Santiago de Cuba, el mismo lugar donde su hermano proclamó el triunfo cinco décadas atrás. Con uniforme verde oliva de general de ejército, Raúl llegó al Parque Céspedes, sede del acto, en compañía de otros dirigentes históricos y fue ovacionado por los tres mil invitados a la ceremonia.
Se mostró optimista de cara al futuro y aseguró que el socialismo “no ha sido ningún fracaso”, como quisiera “el enemigo”. “Estos 50 años son heroicos, tenemos que sentirnos orgullosos de todo lo que hemos vivido, tenemos que continuar porque el imperialismo está ahí”, sostuvo.
Asimismo, aconsejó a los futuros líderes para que desconfíen permanentemente de Estados Unidos: “Que no se reblandezcan con los cantos de sirena del enemigo y tengan conciencia de que, por su esencia, nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero”. También les pidió que no se aparten del interés popular y exhortó a los militantes a que impidan la destrucción del Partido Comunista.
El clima sucesorio quedó acentuado por una doble señal sobre Fidel. Sus imágenes y frases del último medio siglo son reproducidas con abundancia en estos días, pero él permanece ausente de la vida pública por enfermedad desde julio de 2006. Hace dos semanas que no publica artículos en la prensa y sólo difundió un escueto mensaje, fechado en la tarde del miércoles 31 de diciembre: “Al cumplirse dentro de pocas horas el 50 aniversario del triunfo, felicito a nuestro pueblo heroico”.
Del mismo modo, de varios rincones del planeta también llegaron las congratulaciones. El presidente chino Hu Jintao prometió que seguirá apoyando a la isla, de la que es el segundo socio comercial. Su par ruso, Dmitri Medvedev, habló de la revolución cubana como “un legendario ejemplo de la lucha por los altos ideales de la justicia social”.
En Latinoamérica, los gobiernos venezolano y boliviano también felicitaron al pueblo cubano. La cubana, dijo el presidente venezolano Hugo Chávez, “es la madre de todas las revoluciones”. “Por Cuba nosotros lloramos y peleamos y estamos dispuestos a morir”, subrayó.